Los pingüinos rey, más pequeños que los pingüinos emperador, se desarrollan en las islas de los límites del norte de la Antártida,
y tienen una población total de más de dos millones de parejas
reproductoras. Se alimentan de pequeños peces y calamares, y dependen
menos del krill
y otros pequeños crustáceos que muchos otros animales marinos. Por su
posición en la cadena alimentaria en esa zona, pueden servir como
indicadores sensibles de las alteraciones del ecosistema marino y en
ellos se manifiestan de forma amplificada los efectos del cambio
climático.