Mientras unos se lo creen y otros no, se siguen recogiendo evidencias de que algo está cambiando en nuestro pequeño mundo (nada que ver con el grupo musical). Ahora les toca a los pingüinos rey (nada que ver con la monarquía). Las poblaciones de estos “macro” pingüinos podrían menguar poco a poco como consecuencia del calentamiento global según un estudio del Instituto Pluridisciplinar Hubert Curien del Centro Nacional de la Investigación Científica de Francia (CNRS) publicado en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS) nada sospechosa de “intransigente fanatismo ecologista”.



Los pingüinos rey, más pequeños que los pingüinos emperador, se desarrollan en las islas de los límites del norte de la Antártida, y tienen una población total de más de dos millones de parejas reproductoras. Se alimentan de pequeños peces y calamares, y dependen menos del krill y otros pequeños crustáceos que muchos otros animales marinos. Por su posición en la cadena alimentaria en esa zona, pueden servir como indicadores sensibles de las alteraciones del ecosistema marino y en ellos se manifiestan de forma amplificada los efectos del cambio climático.